Innovación una materia trasversal y crítica para un mundo complejo. Innovación se vincula a las tres ces: Cliente-necesidad, Calidad-cemento y Comunicación-Grupo, y conduce a un gran repositorio que es la cuarta ce: Conocimiento. La fórmula básica es Innovación = f (Calidad de la Comunicación). A partir de la escasez-necesidad y de la formula básica, se buscan rutas, metodologías estructurales para innovar. La metodología MINING-Aldebarán ha sido experimentada en muchos proyectos y programas con un alto nivel de eficiencia. Dos de cada tres participantes han empezado a transformar su realidad, a rediseñar sus organizaciones y sus relaciones y vidas a partir de un espacio de innovación diseñado. “Innovación y Gestión del Conocimiento” es un manual para integrar un modelo de innovación, con sus variables clave, estratégicas; una metodología ya citada; unos sistemas ad hoc y unas herramientas coherentes para generar espacios de innovación y de gestión del conocimiento, basadas todas ellas en experiencias bien contrastadas; un manual producto de veinte años de investigación y experiencias prácticas combinadas.

Hasta ahora innovación ha tenido un carácter básicamente ligada al I+D, y popular y políticamente sigue vinculada a esa interpretación, díriamos automática. El mecanicismo implícito en modelos y metodologías de “innovación tecnológica” dificulta la necesaria complejidad y flexibilidad con que hay que circular sobre el filo de la innovación. Innovar no es crear, ni tampoco es repetir. Innovar es saber analizar e interpretar cada situación; es saber diseñar los proyectos adecuados a la misma y que se derivan del propio análisis; es saber desarrollar los espacios de interrelación que hagan posible el desarrollo sin grandes inhibidores del proceso innovador; es también saber continuamente volver a empezar y retomar a partir de los errores, un aprendizaje que nuevamente es fuente de nuevas espirales de mejora y de innovación continuas. Innovar en último extremo, es cambiar la cultura dominante, es recuperar el discurso de los grandes maestros y saber integrarlos en nuestra actualidad concreta y vivida. Decía Confucio que “un maestro es el que sabe abordar una nueva verdad a partir de verdades antiguas”. De esa forma, se construye, se transforma, pero se reducen las incertidumbres y los miedos sociales al cambio y se consigue anticipar el futuro.

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